NUESTRA HISTORIA

No buscábamos crear más productos. Buscábamos una forma más sencilla de cuidar la piel.

Durante años vivimos lo mismo que millones de personas: cajones llenos de productos, rutinas cada vez más largas y la sensación constante de que siempre faltaba algo.

Probamos tendencias. Seguimos recomendaciones. Compramos promesas. Y cuanto más buscabamos, más complejo parecía todo.

Hasta que entendimos algo simple:

La piel no necesita más.
Necesita los correctos.

Tres experiencias distintas.
Una misma conclusión.

Co-fundadora

Brenda

"Una piel sensible que nunca terminaba de encontrar equilibrio."

Co-fundadora

Fernanda

"El autocuidado había dejado de sentirse como un momento de bienestar."

Co-fundadora

Sofia

"La información infinita terminó generando más dudas que respuestas"

Cada una llegó por un camino diferente. Pero todas terminamos en el mismo lugar. Volver a lo esencial.


Cómo lo construimos:

Decidimos empezar desde cero. Sin seguir tendencias. Sin perseguir modas pasajeras. Sin añadir pasos innecesarios.

Estudiamos ingredientes.

Probamos fórmulas. Descartamos todo aquello que no cumplía con nuestros estándares.

28

La constancia importa más que la complejidad.

Volvimos a una idea que parecía olvidada.

Lo probamos primero en nosotras.

Ningún producto llegó a Oxygen 28 sin pasar antes por nuestras propias rutinas.

Cada fórmula fue evaluada, ajustada y replanteada tantas veces como fue necesario.



No buscábamos impresionar.

Buscábamos confianza.

El resultado:

Ritual 28 — Cuatro pasos.

Una piel que puedes sostener.

Así nació Oxygen 28. Un sistema diseñado para acompañar la piel día tras día.

Menos ruido. Menos productos. Más constancia.

Porque el mejor cuidado de la piel no es el más complicado. Es el que puedes sostener día tras día.

Lo que empezó como la búsqueda de una se volvió el ritual de todas. Nació aquí, en Barcelona, sin prisa y por convicción.